Anke Vergeer"Me parece que lo más divertido de Villa Ticca es la alegría y la espontaneidad de los niños, lo que he podido experimentar durante mi estancia allí. He estado dos veces en Ecuador y me encantaría ir por una tercera vez. Me ha impresionado enormemente ver a tantos niñitos (también niños limpiabotas de tres o cuatro años) en la calle. ¡En Villa Ticca a esos niños se les da la oportunidad de volver a ser NIÑOS!"